Cementerio de Guadalupe

INFORMACIÓN

Cementerio de Guadalupe

Dirección: Calle Matorral Alto, 9, 10140 Guadalupe, Cáceres

Horario: Sin horario establecido

 

Historia

Guadalupe es una población española de la provincia de Cáceres, perteneciente a la comunidad autónoma de Extremadura. Se emplaza en la mancomunidad de Villuercas-Ibores-Jara y en el partido judicial de Logrosán.

En Guadalupe se encuentra el notable Real Monasterio de “Nuestra Señora de Guadalupe” que fue de jerónimos (siglo XIV-XV), con contorno de fortaleza y evidente estilo mudéjar, edificado con elementos góticos, renacentistas y barrocos. La Unesco registró el Monasterio de Guadalupe en la lista del Patrimonio de la Humanidad en el año 1993.

La historia de Guadalupe, seudónimo con el que se nombra a nivel coloquial la localidad, y que realmente se llama ”La Puebla de Guadalupe”, se halla profundamente unida a su afamado Monasterio, lugar boscoso y salvaje, fue seleccionado por los eclesiásticos de Sevilla, en su escape por la invasión musulmana, para ocultar la imagen y algunos objetos religiosos.

Con el hallazgo de la imagen, entre  los años 1252-1284, empezó la historia de ambas; la  construcción de una choza para alojar la imagen y más tarde, con el engrandecimiento de la misma, e inicios del establecimiento de la población. Esta separación y el origen de la misma hacen que sus comienzos  sean un tanto confusos, en los que se combinan leyenda e historia y no se precisan las fechas de los acontecimientos, fusionándose Monasterio con Puebla.

El cementerio de Guadalupe se halla alejado del casco urbano y es de concesión municipal. Dispone de un trazado rectangular, originado por una ampliación que ha sufrido recientemente. Situado en un paraje natural de la comarca de Villuercas. Su perímetro esta bordeado con un muro en varios tipos de construcción según sus paños; de ladrillo enfoscado y pintado en tonos pastel en el frontal  principal y una pared de piedra en su parte posterior.

 

 

Cementerio

El primitivo cementerio de Guadalupe estaba construido en medio de la población, en un sitio alto y bien ventilado, se construyo en el año 1509 como resultado de una epidemia de peste y al encontrarse ya llena la iglesia de cadáveres, hubo que construirlo con celeridad en los terrenos denominados “Viña Mayor”. Se utilizaba para el enterramiento de los peregrinos y religiosos, así como para las personas pobres de la época.  Fue dotado con una capellanía llamada del Campo Santo y consagrado por el obispo de Ávila.

Posteriormente, en el año 1968 fue trasladado fuera del pueblo, llevándose los cuerpos de las sepulturas al que ahora se encuentra en uso. Hubo reagrupación de cuerpos por parte de sus familiares, y las lapidas, que en aquellos tiempos eran construidas de cerámica con leyendas grabadas,  se transportaron al nuevo y se instalaron en las paredes de este, representando mosaicos de recuerdos e historias pasadas. Algunas  de estas lapidas datan del año 1815.

Actualmente, el cementerio de Guadalupe, se trata de un lugar alejado del casco urbano, nos encontramos con él, accediendo por una carretera comarcal. Sus paredes de color crema nos dirigen y enseñan la puerta de entrada al recinto, se trata de una cancela de hierro forjado instalada en un arco de medio punto construido en ladrillo visto y en su cúspide rematada con una cruz de forja trabajada similar a la de la capilla que se sitúa a su izquierda. Varias construcciones, dedicadas al servicio del personal se anexan a los muros perimetrales.

Desde la misma puerta se puede contemplar todo el gran entorno del lugar, enmarcado con “El Pico Agudo” a su izquierda, al centro “Mirabel” y la “Sierra de Sancho” a su derecha, perteneciente también a la finca de Mirabel.

El interior funerario se distribuye por patios y calles, donde las distintas formas de sepulturas prevalecen en el tiempo, bloques de nichos a modo de hileras se van sucediendo a lo ancho y largo del contorno. Son estos los responsables de organizar las plazas y avenidas, que colocadas en un aparente desorden nos muestran la variedad de ornamentos, así como los materiales elegidos para sus construcciones. Igualmente podemos decir de los panteones familiares, o de las sepulturas en tierra, cada una de ellas es de estilo y forma diferente, son como filas de libros de historia, que llevan los nombres de quienes han sido borrados de las páginas de la vida.

Separado por una pared de piedra, se halla la ampliación de esta necrópolis cacereña, un rincón de formas más simples y ordenadas, compuesto el espacio por bloques de nichos superpuestos en cuatro alturas, de construcción de hormigón y rematado con tejado a un vierte aguas y unas columnatas de remate para la sujeción de cornisa sobre los nichos.

El cementerio de Guadalupe se trata de un rincón de esta población donde se guardan los recuerdos e historias de todas las personas que en algún momento fueron participes de la vida de esta comarca extremeña.

Localización:

Cementerio de Guadalupe

¿Quieres contarnos algo sobre este cementerio?

Cementerio de Guadalupe

1 + 6 =

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información ACEPTAR
Aviso de cookies