Cementerio de Casarabonela

INFORMACIÓN

Cementerio de Casarabonela

Dirección: Calle Puerta de Hierro, 8, 29566 Casarabonela

Horario: Abierto todos los días de la semana desde las 10:00 a 19:00 horas.

 

Historia

Se encuentra en la parte alta del pueblo, junto a la circunvalación, en la zona conocida como Arcalagua.

El cementerio de Casarabonela se halla muy cuidado. El uso que interminablemente se hace de él no lo ha deteriorado el lugar, sino que muy al contrario se han mantenido sus formas más antiguas, y las extensiones del mismo, fáciles de ver, no han roto la uniformidad del conjunto. Tiene un anuncio explicativo en la entrada que nos cuenta en líneas muy generales sobre el cementerio.

El cementerio de Casarabonela fue inaugurado en el año 1860 sobre unos terrenos que hasta el año 1820 pertenecían a la Iglesia. Con el tiempo, ha tenido diversas ampliaciones.

En sus comienzos la planta original pudo ser de forma cuadrada o rectangular, aunque se han ejecutado varias ampliaciones: puerta de acceso monumental con arco de medio punto y a los lados de la entrada los cuartos del guarda del cementerio, hoy almacén- y de la custodia o capilla, totalmente cerrado al exterior, el osario se ubica al fondo, en una esquina.

En el interior del cementerio de Casarabonela se halla la fosa común, en la esquina superior derecha del segundo patio, junto al monumento instalado en memoria de los allí fusilados.

 

Cementerio

Anteriormente, los enterramientos se realizaban en las criptas de la iglesia parroquial o en un cementerio y osario anejo a la misma hasta que en el siglo XVIII Carlos III dictó normas prohibiendo este tipo de enterramientos.

En la obligación general de enterrarse en estos nuevos cementerios quedaban libres los obispos, la familia real, las monjas y religiosas de clausura y los que tenían panteones particulares. Hay instalado un panel interpretativo.

La historia de este camposanto  comienza en el año 1860, que es cuando, ya con bastante demora respecto a otras poblaciones, se acata la legislación sanitaria que exigía  trasladar los cementerios fuera de los núcleos urbanos. El cementerio tiene  gran interés por el variado y a veces extraordinario uso que se hace de los volúmenes, y del espacio resultante, tanto dentro como fuera del recinto.

La fachada es creada de forma axial. La entrada, abierta en el centro, está terminada con un gran arco rebajado sobre el que se coloca una espadaña, disponiéndose a ambos lados similares pabellones, el de la izquierda, la antigua casa del guarda, hoy usada como almacén, y el de la derecha usada como capilla. Cada uno de estos pabellones tiene forma de paralepípedo rectangular, disponiendo de una puerta adintelada, sobre la que un vano con forma de óculo ovoide y cubierta de tejas, asimismo pintados, como lo está el resto del cementerio, de un penetrante color blanco.

Situado antes de la fachada, a la derecha, se sitúa lo que parece ser, que en su tiempo seria una fuente pública, también de blanco y con la parte trasera elevada  mediante un frontón curvo. Con solo pasar al interior, el lugar se ensancha en forma de recibidor, hallándose a su derecha un rico mausoleo y otras sepulturas y nichos. Después, siguiendo  en línea recta desde la puerta, una larga cuesta nos lleva a lo largo de las dos secciones en las que espacialmente podemos dividir el resto del cementerio.

A derecha e izquierda, después del muro que limita la nombrada cuesta, se ubican sepulturas individuales de losas de piedra ,con  inscripción y de  las más ricas; otras cubiertas con una plataforma en azulejos de color blanco sobre obra de ladrillo, también pintadas de blanco; en algunos casos se utiliza el hierro, fingiendo el contorno de las sepulturas ,pero los más asombrosos y humildes, son los túmulos alargados creados con tierra, sin elemento constructivo añadido alguno, sólo una simple cruz de hierro en el cabezal .A la izquierda, pegada a la cerca, se encuentra una fosa común con cientos de víctimas de la Guerra Civil, sobre la que se han colocado cuatro placas con los nombres de algunas de ellas y un monumento en recuerdo .

Al final de la cuesta que aludíamos más arriba, se halla un grueso arco de medio punto con la línea de imposta señalada, que da salida a la zona de bloques de nichos. Éstos están colocados en tres pisos, muy antiguos algunos de ellos, en los que los huecos de los nichos y algunas de las sepulturas tienen forma semicircular, en contraste con otros de reciente edificación con lápidas rectangulares. El resultado de las ampliaciones llevadas a cabo ha respetado la estética general .En algunos de los más antiguos, que están faltos de lápidas, se observa la técnica de edificación mediante ladrillos.

El entorno del lugar se halla delimitado mediante una cerca encalada. Observándose que en pocos metros cuadrados se dispersan una gran variedad de volúmenes y se desarrollan espacios.

Fosa Común

En el interior del cementerio de Casarabonela se halla la fosa común, en la esquina superior derecha del segundo patio, junto al monumento instalado en memoria de los allí fusilados.

En la necrópolis se ha construido un monumento en recuerdo de las personas allí enterradas que sirve, también, para proteger la fosa. Ésta se encuentra contigua al monumento, en un espacio comprendido entre éste y la cara interior de los muros del cementerio, sin ningún nicho encima.

RELATO HISTÓRICO

La Guerra Civil en Casarabonela se vivió, como en tantos otros lugares de nuestra geografía, marcada por la esperanza de la victoria durante los primeros meses, a pesar de la escasez que empezaba a manifestarse. Pero la entrada de las tropas rebeldes a primeros de febrero de 1937 trae consigo la desesperanza, el miedo y la indefensión, ya no hay cargos electos, sino un gobierno controlado por la oligarquía local, con el beneplácito de los militares y una acumulación de atribuciones y poder de la Guardia Civil y falange que genera en la población una gran sensación de desprotección, de estar a merced del capricho de unos pocos, sensación que no desaparecerá durante los largos años de la dictadura. A todo ello además hay que sumar las pérdidas de amigos y familiares en la huída, en el frente o a causa de la represión que acompañó a la ocupación.

La edificación que dignifica a las víctimas consta de una escultura alegórica, en la que aparecen dos palomas flanqueando un brazo levantado, sobre la siguiente leyenda: POR LA LIBERTAD. HIJOS DE ESTE PUEBLO EJECUTADOS ENTRE 1937-42 CON EDADES DESDE LOS 17 AÑOS A LOS 65 AÑOS. Asimismo, gracias a la memoria oral de familiares y vecinos de las víctimas allí contenidas, se han podido adjuntar cuatro placas con noventa y ocho nombres inscritos.

Fuente: Junta de Andalucia

Localización:

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